miércoles, 12 de abril de 2017

Restauración de un armarito o vitrina.

Les enseñaré un pequeño armario o vitrina, antes y después de restaurar.
Por un momento tuve la duda de pintarlo en blanco o dejarlo con el color de la madera natural, y ganó mantener su imagen de siempre. Mejorada, pero con su aspecto inicial, marrón y dorado.
Lo encontré en el rastro, y me costó 15 euros.
Tenía los cristales intactos, y aunque no estaba en muy buenas condiciones, me gustó desde el primer momento.
Puse pasta de madera en algunos lugares donde tenía huecos o falta de madera.
El interior estaba bastante bien, así que en esa parte me dio poco trabajo. Quité las puntillas, y 
¡ A trabajar !
Lije para quitar el barniz que cubría todo, fundamentalmente en el exterior, pero también en el interior.
Cuando me parecía que ya estaba bien, descubría que había zonas que todavía no se encontraban en perfecto estado.
Lo aspiré, pasé un trapo húmedo, y le di un poco de tinte para igualar todas las partes.
Pinté de dorado los adornos que inicialmente venían en este tono, y pegué las dos inferiores que se habían soltado.
Nutrí con cera incolora, por dentro y por fuera. quité el exceso de cera dejé un tiempo y volví a darle una segunda mano.
Volví a colocar las puntillas de las estanterías, que había retirado durante todo el proceso de restauración, y finiquitado el tema.
Aquí tienen el resultado.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Reciclando cajas de gambas

A lo largo del tiempo he guardado algunas cajas de gambas, y otros crustáceos, y sobre todo, mi cuñada me surte de vez en cuando de algunas.
Por su tamaño, se pueden adecuar a múltiples usos.
Las lavo bien para quitarles los restos de marisco, y sobre todo el olor. Las dejo en agua con unas gotas de legía, y las froto con un cepillo de cerdas duras.
Las dejo secar bien, las lijo, y les doy pintura satinada. una, dos o tres veces, según lo que necesite, lijando entre una y otra capa de pintura, y al final doy baniz mate transparente.
Entre la última capa de pintura, y antes del barniz, con unas sevilletas, que creo recordar, son de Ikea,  con la técnica de estarcido, las recorto, y coloco de diferentes formas según me apetece.
Como yo no tengo un cuarto específico para las manualidades, normalmente las hago sobre la mesa de la cocina.
Hice algún bote de patatas fritas haciendo juego con las cajas de gambas.
Como alguna de las cajas tenía una destinataria concreta, les puse el nombre, con letras que se pegan por presión, y que rodaban por casa resto de alguna compra de las de "por si acaso".
Las he regalado con ropita para bebes, Las pequeñas con patucos, y las grandes con peleles o cosas parecidas.






jueves, 26 de enero de 2017

Funda de tijeras para regalar en Reyes

Todas las Navidades me gusta regalar, aparte de las cosas compradas, un regalo hecho por mi. Algo de mi tiempo para esas personas a las que quiero.
Y si el año pasado fueron las almohadillas para alfileres, este año han sido unas fundas para tijeras.
Después de mirar en internet, y las cosas que tenía por casa, me decidí por este modelo.
Realizados en paño morado, (resto de un abrigo que me hice hace años), hilo fucsia que tenía y unos adornos también en fucsia que había comprado en el rastro cuando cerró una fábrica de corsetería hace dos o tres años.
Los hice en dos tamaños, para tijeras normales, y para tijeras "de bordar", de las pequeñas.
Cosidos a mano enteros, y los bordes realizados con tijeras especiales de las que cortan en zig-zag.
Como ya están entregados en su totalidad, por eso los pongo aquí. no se rompe la sorpresa.
Lamentablemente han salido muy oscuras las fotografías. La luz natural del invierno no ayuda nada.
Son de un morado más subido y claro.